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Muchas veces hemos oído hablar sobre la artrosis, un padecimiento cuya prevalencia entre personas mayores es alta, aunque también puede afectar en edades más jóvenes. Pero, ¿qué es? En palabras simples es una enfermedad degenerativa de las articulaciones.

Los huesos están recubiertos por cartílagos. Estos tejidos evitan que las distintas piezas que constituyen el sistema óseo entren en contacto entre sí y también, ayudan a absorber el impacto de los golpes que recibe la articulación.

En la artrosis, el cartílago pierde sus propiedades y el tejido que lo conforma se degenera, a veces al punto de desaparecer, por lo tanto, los huesos se rozan y producen dolor.

Pero eso no es todo, también pueden ir surgiendo otros problemas, como el crecimiento de la parte lateral del hueso (osteofito), lo que deforma la articulación y empeora las condiciones de ésta.

¿Qué articulaciones pueden sufrir de artrosis?

Cualquiera, aunque las más frecuentes son las que corresponden a las manos, rodillas, caderas y columna vertebral.

¿Cómo puedo detectar si sufro de artrosis? ¿Cuál es la sintomatología?

A continuación presentamos los síntomas más frecuentes, información elaborada por PortalClínic:

Dolor: siempre es importante escuchar al cuerpo. Y el dolor es un claro indicador de que algo no anda del todo bien. Éste es el síntoma principal de la artrosis, y es de carácter mecánico porque mejora o incluso desaparece en reposo y empeora con el ejercicio físico o los movimientos.

Deformidad: como mencionamos antes, en algunos casos puede aparecer deformidad y alteración en la alineación de las articulaciones.

Inflamación y cúmulo de líquido sinovial: uno de cada tres pacientes presenta episodios de hinchazón y acumulación de líquido sinovial dentro de la articulación, que se denomina derrame articular. Esto es mayormente frecuente en la rodilla.

Atrofia de los músculos contiguos: en casos avanzados se produce atrofia de los músculos contiguos, que contribuye a la inestabilidad de la articulación. En estas fases se pueden presentar diferentes grados de deformidad articular con una limitación de la movilidad y una pérdida progresiva de la función de la articulación.

Recomendaciones generales

Si tienes uno o más de los síntomas expuestos, es importante que solicites una hora con un médico especialista para que te brinde un diagnóstico y un tratamiento de acuerdo a tus necesidades.

Sin embargo, hay algunas recomendaciones que podemos darte mientras tanto:

Evita esfuerzos físicos innecesarios, cuida tu alimentación y trata de mantener un peso saludable, reposa a lo largo del día, realiza ejercicio en la medida de lo posible y sin sobreexigirte. Escucha tu cuerpo.